martes, 8 de mayo de 2012

De novia

Ayer Carlos Salem se vistió de pirata para recibir el premio Mandarache y yo me vestí de novia para recoger el premio Hache.
Iba a poner aquí parte de las palabras que dije. Pero si algo te enseña el proyecto Mandarache -y qué gusto da que te enseñen de esta forma- es a no ensimismarte. Este proyecto está hecho por y para los jóvenes. No hay complacencia, no hay discursos de autoridades... solo lectores que rugen y que participan en un proyecto de fomento de la lectura con devoción punky. Eso y no domadores sino leones un poco más viejos que les animan a rugir más fuerte.
Qué suerte tienen Lola Beccaria, David Fernández Sifres y Alfredo Gómez Cerdá que van a vivirlo el año que viene. Ellos -se lo cuento en primicia- son los finalistas del premio Hache 2013.
Pueden leer, y ver, algo más sobre el evento de ayer aquí, por ejemplo. Yo seguiría hablando de esta historia eternamente, y no sería peloteo porque ya no tengo nada (más) que ganar. Pero tengo que escribir una historia (este es el mejor de los efectos secundarios del Hache: la inyección de adrenalina, responsabilidad y ganas de seguir escribiendo).
En la foto, de Fernando Sancho, mi premio Hache y yo. Lo mejor de la foto (que puede ampliarse pinchando en ella, ¡toma ensimismamiento!) es lo que no sale pero se refleja por mi gesto: los cientos de lectores que bajan por una escalera, sonriendo y saludando, y a los que devuelvo el saludo.
Edito en plan informativo: Y también envidio, digo... Y también qué suerte tienen Vicente Luis Mora, Manuel Rivas y Clara Sánchez, que lo vivirán como finalistas del premio Mandarache 2013. (Quizá sí que me ensimismé un pelín con lo del premio Hache...)

7 comentarios:

Javier Ruescas dijo...

Sales guapísima en la foto :-)! Enhorabuena por el premio y a seguir comiéndote el mundo.

Besos,
Javier

Alba Úriz dijo...

He visto el vídeo de la gala... y me he puesto a reír como una loca ¡cuando te he visto salir con esas gafas de bucear! Eres única, duquesa, no me extraña que te esté yendo tan bien ;).

¡Besos, besos!

Mara Oliver dijo...

No sé si perderás más trenes, pero vas a recoger muchos más premios, eso seguro :D
Y Alba tiene razón, qué bien te quedan las gafas de leer bajo el agua, apuesto que con ellas espiaste a Jorge y María en la piscina ;)
Un besote enormeeeeeeee!!!

La Oro dijo...

¡Gracias, Javier, Alba, Mara!
Lo de las gafas de hombre-rana (posteriormente convertido en princesa) fue un suicidio social, lo sé, pero qué no haría yo por mis lectores, y por cumplir una promesa.

susanarosique dijo...

Enhorabuena madame Oro por este nuevo galargón, ¡y que sigas cosechando muchos más! saludos, S.

Sam Fisher dijo...

Enhorabuena por el premio y, sobre todo, por tu capacidad para hacer fácil lo que, a muchos, nos parece dificilísimo.Un abrazo.

La Oro dijo...

¡Gracias, Susana! ¡Gracias, Sam! ¿Capacidad para hacer fácil lo difícil, dices, Sam? Si te refieres a meterte años después en un traje de novia, te diré que no fue fácil. Tuve que acabar bajándome la cremallera para poder respirar.